Genial, solo me tomó 2 meses hacer la primer entrada.
Desde hace varios meses he estado platicando con una persona muy especial (de esas que dejan huella) a la que conocí hace casi 17 años, justo cuando estaba empapada en ese maravilloso y costosisimo mundo de los comics, el anime, los juegos de rol. Tengo hermosos recuerdos de esa etapa de mi vida, y las más veces, la extraño muchísimo. Más ahora que esta persona ha reaparecido con una cajita de recuerdos de la persona que solía ser y que trato de recuperar desesperadamente.
Anoche platicaba con esta persona acerca de las películas del género de fantasía. Si hay algo de lo que he presumido toda mi vida es del amor que le tengo a la fantasía, y quienes me conocen 5 minutos no me dejarán mentir. Durante un par de años en mi adolescencia, si mis papás hubieran sabido de los anexos, hubiera sido candidata perfecta, ya que la fantasía llegó a interferir en mis estudios, mi vida social y hasta la forma de percibir la vida. Pero regresando al tema, platicaba con esta persona de como algunas películas que eran mi máximo cuando niña o adolescente, ahora me parecen sosas y aburridas, hasta tontas. Recuerdo cuando bien emocionada encontré Willow, El Barón de Munchausen, Leyenda, etc. y después de verlas, sufrí una enorme decepción y dejé de ver películas que me gustaban de niña por no perderles el respeto y el cariño. Me pasó igual con libros. Él me comentaba que esas películas le siguen gustando, y cuando las ve, se acuerda mucho de mi, y le parece muy extraño que ahora me causen conflicto. Le planteaba que quizá con el paso de los años y algunas amargas experiencias, quizá mi niña interna murió, quizá perdí la capacidad de asombrarme y divertirme como enana.
Pero me vienen a la mente las sabias palabras de mi amigo Marco, cuando sacaron la película de Calabozos y Dragones, si, esa horrible que salió en el 2000 y que nos hace preguntarnos si Jeremy Irons perdió una apuesta o necesitaba lana o que carambas hace en ese pedazo de basura de película. Debo confesar que me tardé años en verla, 11 años para ser exacta. Y es que recuerdo el día que Marco llegó a mi casa del cine diciendo "No la vean, es una basura, en una escala del 1 al 10 le doy 2, y eso por la música" y le dije "Es que por ser fan de Calabozos y Dragones, siento la obligación de ir a verla" y me dijo "Si de verdad eres fan, tu obligación es exigir que se hagan cosas de calidad".
He estado rumeando el tema desde anoche, y llegué a la conclusión de que mi niña interna ahí sigue, bien guardadita, en espera de cosas fregonas. Pero como todo en este mundo, por cada cosa buena salen 9 cosas de mala calidad. El tema de la fantasía no es la excepción, el cine de fantasía estaba en coma hasta que salió el Señor de los Anillos y de ahí todo mundo quiso retomar el tema, y salen cosas meeeehh como Eragon, Percy Jackson, etc. Sale Harry Potter y la acompañan películas sin sabor sobre aprendices de magos.
Me he vuelto muy mamona para el tema de la fantasía, pero cualquiera lo haría con lo que sea su pasión, el futbol, la religión, el arte, las consolas de videojuegos, los smartphones, etc. Solo exijo perfección.
No hay comentarios:
Publicar un comentario