Un beso robado en una sala de cine, otro debajo de la lluvia, y uno más debajo de muerdago.
Una noche con jerez y el pastito dry.
Un prisma de colores en el cielo. Un paseo en bote blanco por el amazonas. Las lunetas que me daba la enfermera del kinder simulando ser medicinas cuando la iba a visitar para dormir una siesta.
Las muecas que le haciamos a mi mamá, su puchero y gelatina de rompope. Su estudio y las incontables clases de música que me permiten sentir aversión por el reggaeton.
La vez que acaricié una nube, las pisadas de elefante emitidas por un gato, noches de café, tarot, espadas y cuentos.
Una sesión de fotografias con personajes ilustres como la Chilindrina darks, o Betty la fea. El Tomás con azucar glass en los bigotes, y las fiestas de Ashley cuando lloraba.
Un rescate en Querétaro, un "te quiero mucho" al unisono de mis chaparros. Pasteles de conejo, crema de papas, gelatinas de mango, un temblor en un concierto, y cantando "Under Pressure" con David Bowie. Palabras en gaélico, la playa del olvido.
Atesoro tantos recuerdos que me es imposible elegir solo uno. No tengo un favorito, tengo muchos favoritos, y cada uno me reconforta de diferente manera en diferentes situaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario